Acerca de la violencia policial en las movilizaciones españolistas

Una breve reflexión sobre los sucesos que están teniendo lugar en el marco de las protestas contra las sedes del PSOE. Como si se tratase de una nueva edición de las aventuras del famoso protagonista de cuentos infantiles Teo, algo similar a Teo va a una manifestación ultraderechista y descubre la violencia policial, a lo largo de estos últimos días observamos cómo la extrema derecha y la derecha extrema experimentan por primera vez la represión de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Resulta paradójico que ellos que siempre han condenado las manifestaciones "radicales" de la izquierda, ahora parezcan …

Miguel Mariñoso

Una breve reflexión sobre los sucesos que están teniendo lugar en el marco de las protestas contra las sedes del PSOE.

Como si se tratase de una nueva edición de las aventuras del famoso protagonista de cuentos infantiles Teo, algo similar a Teo va a una manifestación ultraderechista y descubre la violencia policial, a lo largo de estos últimos días observamos cómo la extrema derecha y la derecha extrema experimentan por primera vez la represión de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Resulta paradójico que ellos que siempre han condenado las manifestaciones "radicales" de la izquierda, ahora parezcan estar empleando el mismo supuesto manual -que hasta el momento nadie conoce- de guerrilla urbana para generar disturbios del que tanto han hablado. Pues, aunque se empeñen en mantener que sus acciones son pacíficas, es evidente que no lo son, y ellos mismos se han encargado de dejar constancia de ello.

Al más puro estilo black bloc, en sus propios vídeos encontramos a manifestantes vestidos de negro de la cabeza a los pies, con la cara tapada, enarbolando simbología fascista de todo tipo, encendiendo botes de humo, bengalas y petardos, que incluso llegan a arrojar a la policía, recreando la caricatura que han ideado de la izquierda. Igualmente, no dudan en intentar derribar las vallas que les separan del cordón policial para atravesarlo. Todo ello acompañado de consignas y gestos de provocación, cuando no de enaltecimiento a un pasado dictatorial que, sin duda, consideran mejor, incluyendo alusiones al Tercer Reich si cabe.

Ante dicho modus operandi, típico de los rojos, los antidisturbios cargan contra ellos como si se tratase de independentistas catalanes que quieren votar o militantes de vivienda que pretenden parar un desahucio, sobra decir que con una contundencia ínfima a la que hemos podido sufrir en múltiples manifestaciones antifascistas. Sea como fuere, esto saca de lo más profundo de su ser un sentimiento antiautoritario que en cualquier momento podría dibujarles en la piel la palabra ACAB en forma de sarpullido. Comienzan pues las consignas antipoliciales y las condenas tajantes a la brutalidad recibida, por supuesto injustificada.

No deja de ser curioso que al mismo tiempo que padecen y repudian esta violencia desmedida, sigan hablando de "intervenciones impecables" en otros contextos, donde no se puede reprochar en absoluto la actuación policial. Véase el caso del 1 de octubre de 2017 en Catalunya, que alaban y defienden a capa y espada, pese a haber causado cientos de heridos de todas las edades. Pero es que para ellos el problema no radica en la violencia, sino en su dirección, que, ciertamente, siempre va dirigida a la defensa del Estado.

Este artículo no pretende legitimar los mecanismos de la democracia burguesa, una supuesta ley de amnistía totalmente parcial dentro del sistema penitenciario actual, ni mucho menos la maquinaria represiva de las sociedades capitalistas. Al contrario, su cometido es desenmascarar a quienes sustentan todo lo citado anteriormente, haciendo uso regular de la violencia como principal herramienta para defender sus intereses, y que ahora sufren sus propias consecuencias, queriendo generar escándalo canjeable en rédito político en clave electoralista.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies