El año 2015 empezaba con el anuncio de que la lista de espera quirúrgica de diciembre y enero disminuyó en 1.232 pacientes, lo que supuso que en pacientes que esperaban una cirugía programada no urgente disminuyó en un 36,6% en sólo dos meses. Esta disminución se reflejaba en todas las especialidades y en las tres provincias aragonesas. El Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia, en coordinación con el Servicio Aragonés de Salud, destinó 11.706.000 de euros para la realización de intervenciones quirúrgicas que redujeran la lista de espera, y contratando a profesionales sanitarios y no sanitarios para este fin.
En mayo de 2015 casi 3.000 aragoneses llevaban más de cuatro meses de espera para una visita al especialista. Es alarmante que Cardiología pasara de 61 a 135 pacientes que llevaban más de 120 días en lista de espera.
Mientras esto sucedía, Sanidad descartaba usar planes de choque y peonadas que aliviasen las listas de espera, pero no desechaba los Conciertos con Entidades Privadas “como algo excepcional, debido a las circunstancias, y estén permanentemente controlados”.
En diciembre de 2015 más de 3.280 pacientes llevaban más de seis meses a la espera de una operación.
Comienza 2016 y Sanidad anuncia un plan de choque en hospitales y centros de salud para mejorar las Urgencias. El Centro de Salud de Sagasta abrirá hasta las doce de la noche y se abrirán algunas plantas cerradas en el Servet.
Las listas de espera en Atención Primaria, Especialidades y en Quirófanos llevan a que algunos pacientes concluyan que la mejor salida es acudir a la atención en Urgencias y éstas estén permanentemente saturadas.
Debemos hacer una pequeña reflexión: nuestra Sanidad Pública ha sido siempre excepcional y, a nuestro parecer, sigue siéndolo a pesar de las carencias materiales, personales y económicas que en los últimos años estamos sufriendo, teniendo como fin la atención a pacientes y su bienestar.
Contamos con Centros que lamentablemente no son optimizados como debieran, además del personal con plaza fija, existe una amplia bolsa de trabajo con personas dispuestas a dar lo mejor de sí para cuando sean llamadas a prestar sus servicios, y ocasionalmente, se inyecta presupuesto para paliar puntualmente hechos concretos.
Defendamos la Sanidad Pública, es nuestro legado, nuestro futuro y, como un bien muy preciado y necesario, debemos protegerla de intrusos, de aquellos que no ven más salida que el concierto con entidades privadas y la privatización de servicios que hasta la fecha han demostrado que no son efectivos ni eficientes para la eliminación de las listas de espera.





