No dudo por un instante que Nuno Silva “desconozca el grueso de la historia de España”, es probable que desconozca muchísimas otras cosas. Algunas sencillas, como demuestran otros balompédicos deportistas. Lo que sí espero, es que su presentación no se le olvide en la vida.
La aparición pública con una camiseta ilustrada con el rostro de Francisco Franco, brazo en alto, debe ser sancionada por la Real Federación Española de Fútbol y el Consejo Superior de Deportes, al menos, en la misma medida que se sanciona la pitada al himno español.
La aparición mediática es responsabilidad del club, y el Real Jaén debería ser multado por los organismos deportivos que rigen la Segunda División B del futbol en el estado Español. Como “broma” o “descuido”, no debería ser admitida, y el jefe de prensa del club a bien seguro conoce la foto de Francisco Franco, a lo mejor hay que empezar por ese culpable.
La polémica no debe, ni puede, quedarse en las redes sociales, de lo contrario corremos el peligro de prolongar ese doble rasero que tanto abunda en el Estado español. En el que se sanciona con gravedad gestos políticos en las gradas de futbol, hasta el punto de perseguir a diversas hinchadas por su carácter izquierdista o independentista, mientras que los gestos fascistas se quedan en meras “chiquillerías”.
Francisco Franco representa uno de los episodios más lamentables de la historia de España, y la muestra en público de cualquier referencia al franquismo debería ser castigada con rotundidad, más si se trata de deporte. Más aún si se trata de un deporte que por estos lares es religión.
La aparición en público de Nuno Silva debería traer consigo una sanción ejemplar, al jugador y al club que le permite dar esa imagen en público. Es ahora, cuando la Ley Contra la Violencia en el Deporte debe aplicarse con rotundidad y aplicar la sanción que corresponda, ante un hecho que no puede quedar en broma o descuido.
¿Se imaginan ustedes a cualquier jugador dando una rueda de prensa para el Bayern Munich con una camiseta de Adolf Hitler? Evidentemente no. Así pues, que caiga sobre ellos todo el peso de la ley.




