Ciudadanos y ciudadanas indignadas y colectivos como el 15M, Ecologistas en Acción, la Plataforma por la Sanidad Universal, la Coordinadora Biscarrués - Mallos de Riglos o colectivos universitarios llaman, a través de las redes sociales, a esta movilización que se celebrará el próximo jueves, 10 de octubre, a las 19,30 horas, en la plaza de Navarra de la ciudad de Uesca.
La convocatoria coincide con la publicación del ‘Barómetro’ del CIS que señala como principales preocupaciones ciudadanas el paro y la economía, los partidos, los políticos y la corrupción, seguidas por la sanidad y la educación, y los recortes y el gobierno.
“Fuera mafia, hola democracia” es el lema de esta cita que llama a los y las oscenses a movilizarse, “porque suben la luz, recortan pensiones, escuelas, hospitales, sueldos, aborto, desahucian”, y para exigir la salida del “entramado político y financiero que nos gobierna “, e iniciar un proceso de construcción de la democracia desde la ciudadanía.
El comunicado que se propondrá en la concentración -planteada como un reencuentro ciudadano de quienes quieren transformar la situación actual- expresa la convicción de que “vivimos en una dictadura financiera que ahoga todo principio democrático”, y que se manifiesta, afirman, en “el hecho de que sea imposible distinguir los intereses de la banca o de las grandes empresas eléctricas de los que defienden nuestros gobiernos, así como por circunstancias concretas como el recorte de las pensiones, que se anuncian para los presupuestos del nuevo año, más de un *30% menos en sanidad, por ejemplo, o casos como el del servicio de limpieza de Uesca privatizado y con sueldos un 50% más bajos, la modificación de leyes de protección del medioambiente y de la salud para que sigan haciendo negocio unos pocos, la negación del derecho a decidir de las mujeres sobre el aborto y la maternidad o el desmantelamiento del sistema de atención para dependientes”.
Por todo ello consideran “fallido y corrupto este sistema donde las personas no son lo primero” y plantean, convencidos y convencidas que “la solución nunca vendrá de arriba, de quienes se benefician del retroceso histórico que se está produciendo, el inicio de un proceso ciudadano de carácter constituyente hacia una democracia real. No nos quedaremos en la protesta, -concluye el texto-, es el momento de proponer desde abajo, de manera creativa, democrática y contundente, de generar nuestras propias alternativas y de ponerlas en marcha”. Con ese fin, afirman, “muchas personas trabajamos día a día desde la sociedad civil, en los miles de colectivos, asambleas y espacios ciudadanos que pueblan nuestras plazas y barrios”. Y plantean a los altoaragoneses sumarse a ese proceso.





