La comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miriam Pardos Duque, en respuesta escrita a una demanda de información de Ecologistas en Acción “sobre varios aspectos del río Isuela”, confirmó a esta organización que las actuaciones realizadas por el Ayuntamiento de Uesca “no contaban con autorización del organismo de cuenca y que ni siquiera el ayuntamiento la había solicitado”.
Esto, supone una infracción por afección al Dominio Público Hidráulico que se establece en el Texto Refundido de la Ley de Aguas, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio y en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, aprobado por el Real Decreto 849/1986, de 11 de abril, recuerdan desde Ecologistas en Acción, que señalan que “es un mal ejemplo a la ciudadanía que observa como la administración local no respeta los propios procesos administrativos y jurídicos, que se exigen a todas las personas e instituciones”.
La actualización realizada y su falta de autorización, es para Ecologistas en Acción, “un indicador de la línea que el Ayuntamiento de Uesca pretende desarrollar sobre la renaturalización del río, que de renaturalización sólo tendría el nombre, insistiendo en dejar el tramo urbano del río como un simple canal de cemento sin ningún tipo de vida”.
Por otro lado, trascurrido prácticamente un año de los anuncios que tanto Lorena Orduna, como Jorge Azcón y Manuel Blasco, realizaron sobre un convenio entre la DGA y el Ayuntamiento de Uesca “para desarrollar un proyecto de renaturalización del río Isuela en Uesca, parece que dicho proyecto está de nuevo estancado. Y los únicos movimientos que se observan, como los denunciados, son actuaciones con una línea encaminada a conseguir todo lo contrario”, subrayan desde Ecologistas en Acción.
“Ante la falta de procesos participativos por parte del ayuntamiento para hablar de la renaturalización del río”, para Ecologistas en Acción, que reivindica constantemente este hecho, “el haberse tramitado la autorización de las actuaciones ante la Confederación Hidrográfica del Ebro, hubiera creado, al menos, en su fase de información pública un espacio donde las asociaciones y personas interesadas hubieran podido argumentar para evitar la actuación realizada”.
“De un ayuntamiento, cuyo equipo de gobierno ha votado incomprensiblemente la derogación de la Estrategia de Biodiversidad, además sin justificación ni argumentario, no se puede esperar mucho más en políticas de conservación y restauración de la naturaleza, que precisamente se inspiran en dicha estrategia”, concluyen desde Ecologistas en Acción.




