Este domingo, convocado por la Plataforma Animalista de Zaragoza (PAZ), un grupo de personas se concentró a las puertas del Aquarium de la capital para denunciar la situación de los animales en cautividad, rebatir la supuesta función didáctica y conservadora de estos espacios y reclamar alternativas éticas a los mismos.
El veganismo, más allá de una alternativa de alimentación y consumo, es una postura antiespecista que reivindica que los animales dejen de considerarse meros recursos al servicio de la especie humana y, por esta razón, el Día Mundial del Veganismo se ha dedicado, este año en Zaragoza, a concienciar a la ciudadanía sobre la otra cara de la presentación de los acuarios como espacios de conservación y como recursos expositivos y educativos.
El Acuario Fluvial de Zaragoza, como miembro de pleno derecho de la Asociación Ibérica de Zoológicos y Acuarios (AIZA) y a través de la Fundación Acuario de Zaragoza, presenta su razón de ser como un medio de conservación ex situ de especies en peligro de extinción mediante la cría en cautividad de ejemplares amenazados, así como de recuperación y protección de ejemplares incautados por tráfico ilegal de especies o por abandono y de control de especies exóticas e invasoras. Asimismo, destaca su función educativa y de ocio.

Todo esto contrasta con la realidad que vive toda especie animal en un entorno ajeno a su hábitat y su ecosistema naturales y, en el caso del Acuario de Zaragoza, PAZ denuncia, entre otras prácticas, la escasa profundidad de los tanques de agua que dificultan la natación a ciertas especies, la falta de enriquecimiento ambiental que ocasiona un estrés crónico y alteraciones del comportamiento en las especies, la importación de especies alóctonas desde otros países con el consiguiente estrés ocasionado a las mismas aparte del impacto en la huella ecológica que comportan estos traslados y la recogida de tortugas Florida procedentes de abandonos y que son eutanasiadas en L’Alfranca, adonde han sido trasladadas cuando el Acuario no da más abasto con ellas.
No convence tampoco en absoluto que la actual gestión del Acuario, hasta hace pocos meses en manos del Parque de Atracciones desde el año 2012, haya pasado a Global Omnium cuyo director, Eugenio Calabuig ya ha enfrentado cargos judiciales por corrupción y desvío de fondos.
Por estos motivos, PAZ convocó el pasado domingo un acto en las puertas del Acuario donde tres activistas representaron metafóricamente el papel de tres peces en un acuario, se corearon consignas como “Los animales tienen sentimientos”, “No es educar si tienes que oprimir”, “Si quieres aprender, léete un libro” y en cuya lectura del manifiesto, realizada por la presidenta de PAZ, se expusieron tanto los hechos anteriormente citados como las siguientes reclamaciones.
Asunción de responsabilidades, por parte del Ayuntamiento de Zaragoza, en toda actuación relativa al abandono de especies exóticas por parte de particulares. Lograr el fin de la cría y captura de especies con fines expositivos, así como del comercio de especies alóctonas.
Creación y mantenimiento de espacios éticos, como santuarios y protectoras, donde las especies actualmente en cautividad vivan en unas condiciones dignas y lo más parecidas posible a su hábitat natural.
Mejora y adaptación del Centro Municipal de Protección Animal (CMPA) para evitar la eutanasia por saturación en especies procedentes del Acuario. Reconversión del Acuario en santuario de animales y su cierre de puertas al público para garantizar unas condiciones de vida dignas a las especies que albergue mientras no se puedan trasladar a otros espacios. Educación en respeto y empatía con los animales en lugar de visitas a acuarios, zoológicos y espectáculos con animales.
El acto finalizó con el agradecimiento a las personas asistentes y el anuncio de nuevas movilizaciones a medio plazo.




