La XVI edición del Festival Tamborile se celebra los días 12 y 13 de junio en Mezquita de Jarque, siendo una cita ya consolidada como uno de los principales referentes de la música de calle en la península ibérica y única en Aragón por su especialización en este ámbito artístico. La edición de este año también recupera el formato que dio origen al festival, concentrando la mayor parte de la programación en una intensa jornada el sábado, con más de dieciséis horas ininterrumpidas de actuaciones, animación y propuestas para todos los públicos.
La programación de esta nueva edición concentrará su actividad principal el sábado 13 de junio, cuando las calles de Mezquita de Jarque volverán a transformarse en un gran escenario al aire libre capaz de reunir a miles de personas en una localidad de apenas 83 habitantes. Una circunstancia que convierte al festival en uno de los ejemplos más llamativos de cómo la cultura puede transformar temporalmente un pequeño municipio rural en un punto de encuentro de alcance estatal.
La edición de 2026 reúne a quince propuestas artísticas, combinando algunas de las formaciones más destacadas del circuito estatal e internacional con una amplia representación aragonesa. El cartel contará con grupos procedentes del Estado francés, Estado español, Perú, Chile, Polonia, República Checa, Euskal Herria, Andalucía y Països Catalans junto a artistas llegados desde distintos puntos de Aragón.
Entre las propuestas programadas figuran nombres como La Compagnie Apito (Estado francés), Acousteel Gang (Estado francés), Caravana Banda (Polonia-Estado español-República Checa), Cholo Chicha (Perú-Chile-Estado español), Always Drinking Marching Band (Barcelona), Sonido Vegetal (Granada), Orkresta (Euskal Herria), Fongo (Uesca), Los Craks del 29 (Zaragoza), Gaiteros de Estercuel (Teruel) o Minicharanga Delao (Alcorisa), entre otros.

La programación recorrerá estilos tan diversos como la música balcánica, la cumbia andina, el gipsy punk, el swing, el reggae, el funk, el rock o la música tradicional aragonesa, manteniendo una de las principales señas de identidad del festival: la convivencia entre música de calle, conciertos de escenario y propuestas participativas dirigidas a todos los públicos.
"Tamborile es un magnífico ejemplo de cómo la cultura puede proyectar nuestros municipios más allá de sus límites", destacan desde la organización. Estamos hablando de un festival que reúne en un pequeño pueblo a grupos procedentes de distintos puntos del mundo, "lo que demuestra el alcance y la capacidad de atracción que ha alcanzado esta cita".
"La edición de 2026 refleja muy bien lo que es hoy Tamborile: un proyecto cultural nacido en el medio rural capaz de reunir en un mismo cartel a artistas internacionales, propuestas de primer nivel y talento aragonés. Además, este año recuperamos el formato que dio origen al festival, concentrando la mayor parte de la programación en una intensa jornada el sábado que refuerza una de nuestras principales señas de identidad. Dieciséis años después seguimos apostando por una cultura accesible, cercana y de calidad, capaz de generar actividad, atraer visitantes y situar a Mezquita de Jarque en el mapa cultural más allá de nuestro territorio", remarcan.
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Un festival único en Aragón
Desde su nacimiento en 2009, Tamborile se ha consolidado como uno de los tres festivales pioneros de la península dedicados específicamente a la música de calle, junto a Haizetara (Etxano, Bizkaia) y FEMUKA (El Espinar, Segovia).
A lo largo de sus quince ediciones anteriores ha reunido a 142 bandas, más de 1.250 músicos y artistas y más de 40.000 asistentes acumulados, cifras que lo sitúan entre los proyectos culturales más consolidados del medio rural aragonés.
Más allá de la programación musical, Tamborile volverá a desplegar una importante vertiente educativa y social, mediante distintas actividades desarrolladas en colaboración con el CRA Pablo Antonio Crespo, la Escuela Infantil de 0 a 3 años, la comarca Cuencas Mineras y diversas entidades del territorio.
Entre ellas destaca el taller de animación musical que se desarrollará el viernes 12 de junio con el alumnado del CRA y de la Escuela Infantil, así como las actuaciones que el músico asturiano El Nene de la Vega ofrecerá en la residencia de ADISLAF de Utrillas y en la Residencia de Mayores de Martín del Río, este último al día siguiente, acercando la cultura a colectivos con mayores dificultades de acceso a este tipo de propuestas.
La organización quiere destacar también la dimensión social y educativa del proyecto. En palabras de Clara Sancho, "uno de los aspectos que más nos enorgullece es que Tamborile siga siendo un proyecto construido desde la participación vecinal. Detrás de cada edición hay meses de trabajo voluntario y la implicación de muchas personas que creen en la cultura como herramienta para generar comunidad. Además, seguimos apostando por acercar el festival a diferentes generaciones y colectivos a través de actividades educativas y sociales que amplían su impacto más allá de la programación musical".

Un proyecto construido desde el territorio
Uno de los rasgos más singulares de Tamborile es que toda la organización recae en la Asociación Cultural Tamborile, integrada por vecinos y vecinas de Mezquita de Jarque que trabajan de forma voluntaria en tareas de producción, logística, comunicación y gestión. Pese a haberse consolidado como una referencia de la música de calle, el festival continúa manteniendo el mismo modelo organizativo con el que nació hace dieciséis años: un proyecto impulsado íntegramente desde el voluntariado local.
El festival cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Mezquita de Jarque, la comarca Cuencas Mineras, la Diputación de Teruel y el Gobierno de Aragón. Dieciséis años después de su nacimiento, Tamborile continúa demostrando que la cultura puede convertirse en una poderosa herramienta de dinamización, cohesión social y proyección territorial, incluso desde los municipios más pequeños del medio rural.




