A inicios de este año tuvo lugar un desahucio en Vallecas un tanto inusitado: y no por el desahucio en sí, ya que a estas alturas ya nadie se cree eso que proclamaba el Gobierno sobre la prohibición de los desahucios a personas vulnerables, sino por la colaboración de los bomberos en el mismo.
Bajo el pretexto de descolgar por su propia seguridad a los activistas que estaban encaramados a la fachada, la policía consiguió ejecutar el desahucio gracias a la colaboración de una escalera de bomberos. Este hecho, si bien no es el único de los últimos meses, fue la gota que colmó el vaso y acabó llevando a compañeros de distintos puntos del Estado español a conformar la Plataforma de Bomberxs contra los Desahucios. Bomberos de Madrid, Catalunya, Nafarroa, Castilla y León, Andalucía, Murcia, Galiza o Aragón nos coordinábamos y dábamos forma a esta iniciativa que pretende trabajar internamente en los cuerpos de bomberos para que esa imagen no se repita a la vez que tomamos parte en movilizaciones, charlas y otros eventos en defensa del derecho a una vivienda digna.
En cuanto a la negación a colaborar en la ejecución de un desahucio como bomberos, la justificación es sencilla: los servicios de bomberos se basan en la ayuda y asistencia a personas, animales y bienes. En ese orden. A esto hay que sumar el principio primum non nocere, o que ninguna intervención puede empeorar el estado de una víctima. Por lo tanto, ningún trabajo que realicemos los bomberos debe perjudicar a aquellos a quienes estamos llamados a ayudar. Un desahucio, echar a personas de sus casas, deja a quienes lo sufren en una tremenda situación de desamparo, empeorando enormemente sus condiciones de vida en ese momento pero además exponiéndoles a muchos otros problemas fruto de no disponer de otra alternativa habitacional. Por lo tanto, cada bombero que se niegue a participar en un desahucio no lo hará por desobedecer una orden, sino precisamente para cumplir con profesionalidad sus funciones, poniendo la labor social de este cuerpo por encima de los beneficios de los rentistas, los bancos y los especuladores. Las personas por encima de los bienes. Sin embargo, esto no es tan fácil cuando se recibe una orden directa de colaborar en un desahucio. Es por eso que, para evitar que los bomberos seamos cómplices de estas situaciones o podamos recibir algún tipo de represión laboral, desde la Plataforma se está trabajando en los distintos servicios con el fin de evitarlo.
Además, la Plataforma se presenta como ejemplo de conciencia de clase. Los bomberos no somos más que trabajadores públicos de prevención, extinción de incendios, salvamento y protección civil y como parte del pueblo trabajador queremos tomar parte en la lucha por la vivienda. Por eso, la Plataforma no solo se limita a pelear internamente para evitar tomar parte en los desahucios dentro de nuestro trabajo, sino que también se moviliza como parte del movimiento popular. En numerosas ciudades del estado, incluyendo Zaragoza, vimos el pasado 5 de abril bloques de Bomberxs contra los Desahucios defendiendo el derecho a una vivienda digna. Y este sábado 26 de abril, la Plataforma colabora con la PAH en una charla en Zaragoza, donde se explicará la represión que sufren los activistas por la vivienda y se presentará oficialmente la Plataforma.
El problema real que supone el acceso a una vivienda digna para cada vez más sectores de la clase obrera y del pueblo trabajador, estrechamente ligado a la subida del precio de alquiler, el importe medio del metro cuadrado y la pérdida de poder adquisitivo, ha hecho de esta problemática la primera preocupación de los españoles según la última encuesta realizada por el INE. La vivienda como mercancía, sujeta a los ritmos y necesidades de la producción, choca frontalmente con el derecho de toda persona a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Gobiernos de uno y otro color se muestran incapaces de dar una solución, con medidas sin apenas impacto cuando no están directamente destinadas a asegurar los beneficios de los rentistas.
Contra ello, los bomberos queremos aportar nuestro granito de arena y luchar junto a los nuestros, al pueblo trabajador, que es a quienes de verdad nos debemos, dentro y fuera de nuestro turno de trabajo.




