En el contexto de cambio climático actual, el Partido Popular, con su diputada y diputados por Aragón y Navarra en Madrid a la cabeza, persiste en las políticas iniciadas por el anterior gobierno cuatripartito en Aragón y presenta una proposición no de Ley para que el Gobierno central se implique económicamente en el Plan Pirineos.
El pasado 14 de marzo en las Cortes de Aragón, PP, Vox, PAR y PSOE ya votaron en contra de preservar la Canal Roya y de declarar el Parque Anayet-Partacua, ese es su verdadero plan.
El Plan Pirineos no cuenta con una estrategia reflexiva para enfrentar la transformación del turismo de montaña, y responde al modelo “a menos nieve, más dinero público para las estaciones de esquí” sin entender las consecuencias del cambio climático y, por tanto, sin acertar con el modelo de desarrollo que se necesita.
Algunas de las acciones anunciadas en este Plan como la unión de estaciones de Astún y Candanchú, la telecabina de Benasque a Cerler, la construcción de un parquin disuasorio en Formigal, la nueva zona de estacionamiento en Sallent de Gállego, el tobogán de Panticosa, la construcción de un campo de golf o la creación del Oroel Park, hacen que Izquierda Unida cuestionemos, una vez más, un modelo caduco y en absoluto sostenible.
Hacer de nuestro Pirineo un gran parque de atracciones junto a sus proyectos de construcción inmobiliaria, ese es su gran plan.
La implicación económica que hoy reclama el Partido Popular al presidente del Gobierno para su Plan Pirineos evidencia la falta de una política coherente para afrontar el futuro incierto de las estaciones de esquí aragonesas y el impacto del cambio climático en el Pirineo, así como un gran desconocimiento de los problemas que tiene que ver en esta tierra con la falta o contaminación del agua.
Los diputados y diputada del Partido Popular que presentaron la proposición no de ley en Huesca hablan de “inversiones de carácter turístico, fundamental para esta zona y para el conjunto de Aragón” y añaden que “además de turismo se habla de evitar despoblación, de cohesión social e inversiones para sostenibilidad ambiental”.
Existen muchas propuestas para el desarrollo sostenible en el Pirineo y para mejorar la estrategia aragonesa de protección de la biodiversidad y el paisaje como motor del desarrollo de estas comarcas.
Hablar de sostenibilidad, cohesión social o de evitar la despoblación en el Alto Aragón y gracias a este Plan nos parece una tomadura de pelo que, no sería tal, si el dinero que pretenden invertir en favorecer a unos cuantos y llenar de hierros nuestras montañas, los utilizasen realmente para eso: para que la Jacetania disponga de una UVI Móvil, para mejorar la Atención Primaria, para no cerrar centros de salud, para el fortalecimiento de los servicios públicos. En una palabra, para favorecer que, quienes vivimos aquí, continuemos residiendo aquí.
El Ministerio de Industria del Gobierno anterior cometió graves errores al permitir la adjudicación de Fondos Europeos a proyectos contrarios a los principios establecidos por Bruselas de “no causar daño significativo”. La movilización popular obligó a rectificar estas decisiones en el caso de la unión de Astún y Formigal por la Canal Roya.
Esta semana hemos escuchado las declaraciones del Consejero de Hacienda del Gobierno de Aragón que ha querido aclarar, frente a las críticas ecologistas, que los cañones no consumen agua, que solo la cambian de estado. Vamos lo que toda la vida ha sido fabricar nieve artificial. Y a su vez señala que los cañones son ahora más eficientes porque antes gastaban mucho y producían poco y ahora gastan poco y producen mucho. En fin, no encontramos palabras para definir semejantes declaraciones.
Ante las demandas del Partido Popular para destinar más dinero público al Plan Pirineos, en Izquierda Unida esperamos que dichas demandas no sean escuchadas y que el Alto Aragón pueda seguir siendo un espacio en el que poder seguir viviendo y del que poder sentirnos orgullosas y en el que podamos continuar fortaleciendo lo público y favoreciendo otro modelo de desarrollo que tenga en cuenta las consecuencias del cambio climático, a quienes aquí vivimos y proteja nuestro entorno natural.





