¿Ante unas felices Navidades? ¿Para quién? Mientras el mundo se desangra por el mismo extremo, se siguen oyendo las hipócritas palabras de negociación, pausas y no ceses, amagos de denuncia de naciones que se ven avergonzadas, no injerencia..., pero se continúa mirando para otro lado. Al mismo tiempo, se suman y amontonan los cuerpos de los caídos, los de siempre, en singulares y controladas guerras. En otro caso, versus Palestina, bajo el paraguas del derecho a defenderse está sucediendo un auténtico genocidio en el Medio Oriente, en una mal llamada guerra, por la astronómica diferencia de medios, aun aceptando, el derecho a la defensa de cualquier tipo de terrorismo.
Y mientras, viendo y aceptando las inmensas ganancias que esta, y todas las restantes guerras locales, pero controladas por los mismos, favorecen hacer cajón a las poderosas empresas fabricantes de los elementos para matar. Ignoro hasta cuándo podrá la sociedad ¿civilizada? soportar tal situación que no solo está estancada, sino que, sin haberse cerrado una crisis, se enlaza con otra, y estas, a su vez, se ven entremezcladas con brechas que amenazan con la ligazón de otras generadas por las principales. Mientras, la somnolencia y distracción eyaculada por el sistema, hace indefensos y sumisos a la generalidad de los pueblos.
"Más pan y circo", recetaban los romanos. En nuestro tiempo, sólo es preciso asomarse a las diarias noticias. Nunca se vio tal desesperación por fabricar más fútbol, de categorías inventadas, con olor a dinero estrambótico, concursos absurdos, noticias rosas o verdinegras, atontamiento, en sencillo y local idioma, equivalente al veneno romano. Sería obvio y hasta irresponsable, el pensar que, tan solo dentro de treinta o cuarenta años serán en esta única casa común diez mil millones de personas, pero posiblemente sólo podrán decir que vivan dignamente una mínima parte de ellos.
La ecuación, no cuadra, las incógnitas se multiplican y las soluciones, cada vez, más difíciles y posiblemente, irreconciliables. Sin embargo y, de todas formas, me uno a los buenos deseos de paz, pero una paz meditada y deseada por todos, a la vez de continuar con esa lucha utópica de igualdad para todas las personas que cohabitamos, y las que vendrán. Taparse los ojos y los oídos, no servirá de nada y, mucho menos, aceptar la vida contra natura. Por muchas luces de colores, por muchas explicaciones, más bien justificaciones, no se podrán borrar las intensas y mortales ráfagas de muerte de las bombas.
Se han sobrepasado los 21.000 muertos en la franja de Gaza, más de un tercio son niños y el resto civiles, es decir los de siempre. Sin intentar ocultar a los contendientes de ambos bandos, soldados jóvenes, sin olvidar a los 1700 asesinados por los terroristas. Sin embargo, la cuenta bíblica del "Ojo por ojo y diente por diente", desaparece, multiplicando por mil de forma hipócrita. De momento, se le denomina guerra.
No, esto no es una respuesta a los terroristas, es el resumen de una cohabitación de etnias que no estaba en el haber sionista desde el primer momento. Sólo hay que estudiar esa convivencia imposible ya, desde los principios. Partición de Palestina en dos estados: árabe y judío, (noviembre 1947) Desaparición de los británicos, (mayo 1948), dificilísima convivencia entre judíos y árabes, declaración de la independencia de Israel, (1948), guerra civil... Ganada por los judíos, y así, cada vez, tratando de hacerse con todo el territorio como la Historia nos ha ido y está mostrándonos. No nos engañemos a Israel le sobra todo ser viviente que no sea judío...
Señor Benjamín Netanyahu: con su actuación actual, totalmente fuera de su control real y únicamente puesto su visceral punto de mira en la venganza sin paliativos. Usted está convirtiéndose en un cadáver político a tiempo no lejano. Su actuación es un total genocidio, que trataré de explicarle. Precisamente, un muy especial, jurista polaco, y judío como usted, salvó su vida huyendo de su país, Polonia, justo al comienzo de la IIGM del horror nazi, (de otra parte, hubiese acabado en los campos de exterminio como ocurrió con toda su familia) Fue acogido en EEUU y allí terminó su gran obra sobre la demostración de los distintos tipos de Genocidio, no solamente el que alcanza y recoge la RAE.
Su trabajo fue acabado y editado en EEUU en el año 1944 Axis Rule in Occupied Europe ('El poder del Eje en la Europa ocupada'), obra en la que utiliza por primera vez el término genocidio. Estableciendo la tesis de los distintos tipos de Genocidios, que finalmente fueron aceptadas. Si hoy día viviese el gran Lemkin, se horrorizaría viendo a un judío proceder cual vulgar nazi del III Reich.
Él murió pobre, como gran jurista, profesor, (aunque fue retirado de la Universidad), pero dejando la estela de la dignidad, una gran lucha por la Paz y por la implantación del término Genocidio, por él generado. A usted, Sr. Netanyahu, le quedará su triste historia similar a la de cualquier genocida, como Hitler, Stalin, Franco, Videla, Pinochet y tantos otros.
Todo su poder y dinero, no le devolverán NADA. El resto de la acción, la ocultan, la anulan, no la quieren aceptar, miran hacia otro lado, es decir: el resto de la mayor parte de los Gobiernos hipócritas de las naciones, que llenan de vergüenza ajena a todas las personas a las que aparentemente representan. Van dejando un pestilente olor a muerte y corrupción económica, sobre la suma de inocentes que se asesinan a diario en Gaza. ¿Quién va a parar este Genocidio? ¿Hasta cuándo resistirán los habitantes de las Naciones Unidas? ¿Dónde radica el miedo a cortar este Genocidio?... Por eso, y por cada uno de los niños y civiles que van a ser asesinados cada día que pase, por todo ello, va el título de este artículo: Felices Navidades, pero... ¿Para quién?





