Amnistía Internacional informe 2012: el año del coraje

24 junio, 2012. 08:00

El pasado tres de junio, en el incomparable marco de la Feria del libro oscense, el grupo local de Amnistía Internacional presentó el informe anual que realiza la organización. En él se repasa la situación de los derechos humanos en el planeta y se analizan tendencias del respeto de los mismos. La presente edición pone en tela de juicio el papel de Organización de las Naciones Unidad, organismo internacional nacido al final de la Segunda Guerra Mundial con objetivo garantista de los derechos humanos y cuya función dista cada vez más distante de sus buenas intenciones iniciales, hasta el punto de estar en la actualidad frecuentemente cuestionada su labor. Plantea también la imperiosa necesidad de un tratado sólido y eficaz sobre el comercio de armas, más allá de las eternas buenas palabras.Se recoge a continuación íntegro el comunicado emitido a nivel internacional, el cual queda completado con las aportaciones pertinentes para el Estado español.

"El valor mostrado por quienes han protestado en los últimos 12 meses ha ido paralelo al fracaso del liderazgo del Consejo de Seguridad de la ONU, que parece cansado, desfasado y cada vez menos adecuado para su función", ha dicho Amnistía Internacional en el lanzamiento de su informe sobre los derechos humanos en el mundo. En este Informe 2012, el número 50 de los publicados, la organización hace un llamamiento en favor de la aprobación de un Tratado sobre el Comercio de Armas sólido el presente año.

“El fracaso del liderazgo se ha convertido en una cuestión global durante el último año en el que los políticos han respondido a las protestas con brutalidad o indiferencia. Los gobiernos deben demostrar un liderazgo legítimo y rechazar la injusticia protegiendo a quienes no tienen poder y poniendo límites a los poderosos. Ya es hora de anteponer las personas a las empresas y los derechos a los beneficios”, ha dicho Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

El apoyo explícito y entusiasta a los movimientos de protesta mostrado por muchas potencias globales y regionales en los primeros meses de 2011 no se ha traducido en actos. Coincidiendo con la convocatoria a las urnas de los ciudadanos egipcios para elegir un nuevo presidente, cada vez parece más evidente que se están desperdiciando las oportunidades para el cambio que crearon los manifestantes. “En el último año han sido muchas las ocasiones en que las alianzas oportunistas y los intereses económicos han ganado a los derechos humanos en la lucha de las potencias mundiales por lograr la influencia en Oriente Medio y el Norte de Africa”, insiste Salil. “El lenguaje de los derechos humanos se habla cuando sirve a intereses políticos o empresariales, pero se deja de lado cuando resulta incómodo o estorba para lograr beneficios”.

Su no intervención en Sri Lanka y su pasividad ante los crímenes contra la humanidad en Siria –uno de los principales compradores de armas a Rusia– hicieron que el Consejo de Seguridad de la ONU pareciera incapaz de llevar a cabo su función de guardián de la paz mundial. Las superpotencias emergentes de Brasil, India y Sudáfrica han sido en demasiadas ocasiones cómplices con su silencio.  Según Salil “existen claras razones de peso para que la situación de Siria se remita a la Corte Penal Internacional a fin de que se investiguen los crímenes contra la humanidad. La determinación de algunos miembros del Consejo de Seguridad de proteger a Siria a toda costa hace difícil de conseguir la rendición de cuentas por estos crímenes y es una traición al pueblo sirio”.

El Informe 2012 de Amnistía Internacional documenta casos concretos de restricción de la libertad de expresión en al menos 91 países, así como casos de torturas o malos tratos en al menos 101 países, en muchas ocasiones por participar en manifestaciones. “Para lograr mejoras a largo plazo no basta con cambiar a los líderes por muy tiránicos que sean. Los gobiernos deben hacer valer la libertad de expresión en sus países y en el extranjero, tomarse en serio sus responsabilidades internacionales, e invertir en sistemas y estructuras que garanticen justicia, libertad e igualdad ante la ley.”

La conferencia de la ONU que se celebrará en julio para acordar un Tratado sobre Comercio de Armas será una prueba de fuego para ver si los políticos son capaces de poner los derechos humanos por encima de los propios intereses y los beneficios. Sin un tratado sólido, la función del Consejo de Seguridad de la ONU como guardián de la paz y la seguridad mundiales parece abocada al fracaso, con sus miembros permanentes ejerciendo un veto absoluto sobre cualquier resolución a pesar de ser los mayores proveedores de armas del mundo.

“Los manifestantes han demostrado que es posible el cambio. Han lanzado un desafío pidiendo que los gobiernos defiendan la justicia, la igualdad y la dignidad. Han mostrado que el mundo no va a aceptar ya a los líderes que no estén a la altura de estas expectativas. Tras un comienzo desafortunado, 2012 debe convertirse en el año de la acción”, afirma el secretario general de Amnistía Internacional.

Otras novedades mundiales destacadas en el Informe 2012 de Amnistia Internacional son las siguientes:

  • En el África Subsahariana, los levantamientos de Oriente Medio y el Norte de África encontraron gran eco entre la población, pero en países como Angola, Senegal o Uganda se hizo un uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes.
  • Las protestas sociales cobraron fuerza en América, y a menudo provocaron abiertos enfrentamientos entre los ciudadanos y poderosos intereses económicos y políticos. En países como Brasil, Colombia y México los activistas fueron víctimas de amenazas y homicidios.
  • En Rusia, el activismo civil creció y el país fue escenario de las mayores manifestaciones desde el hundimiento de la Unión Soviética, pero las voces de oposición fueron víctimas de abusos y silenciadas sistemáticamente.
  • No hubo señales de cambio significativo en países como Turkmenistan y Uzbekistan. Azerbaiyan, país anfitrión del Festival de la Canción de Eurovisión de este año, donde aún hay 16 presos de conciencia encarcelados por hacer oír sus voces en 2011, reprimió la libertad de expresión.
  • A pesar de la violencia tras el referéndum en el que Sudán del Sur votó a favor de su independencia, el Consejo de Seguridad de la ONU junto con el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana volvieron a no condenar abusos como los bombardeos indiscriminados de las Fuerzas Armadas de Sudán o el cierre de los estados afectados a las organizaciones humanitarias por parte del gobierno sudanés.
  • En Oriente Medio y el Norte de África mientras los levantamientos ocupaban la atención mundial se enconaban otros problemas arraigados. El gobierno de Irán, cada vez más aislado e intolerante con la disidencia, utilizó la pena de muerte con un entusiasmo sólo superado por China, mientras que Arabia Saudí reprimió con fuerza a los manifestantes. Israel mantuvo el bloqueo de Gaza, prolongando la crisis humanitaria y continuó con la expansión de los asentamientos ilegales en Cisjordania. Las organizaciones políticas palestinas Fatah y Hamás hicieron blanco de sus ataques a sus respectivos simpatizantes; las fuerzas israelíes y los grupos armados palestinos llevaron a cabo ataques en represalia en Gaza.
  • El gobierno de Myanmar tomó la importante decisión de poner en libertad a más de 300 presos políticos y permitir a Aung San Suu Kyi presentarse a las elecciones. Sin embargo, la escalada de violaciones de derechos humanos relacionadas con el conflicto en las zonas de minorías étnicas, así como el constante hostigamiento y detención de activistas indicaron que la reforma tenía límites.
  • Entre las tendencias observadas figuran los abusos contra las comunidades indígenas en América a medida que se intensificaban las iniciativas para explotar los recursos; el empeoramiento de la discriminación en África por la orientación sexual o la identidad de género; el endurecimiento del discurso xenófobo de algunos políticos europeos y el incremento de la vulnerabilidad a los actos terroristas perpetrados en África por grupos islamistas armados.
  • Entre los avances figuran la tendencia mundial hacia la abolición de la pena de muerte, las fisuras a la impunidad por abusos cometidos en el pasado en América y los pasos históricos hacia la justicia que supusieron las detenciones del general serbobosnio Ratko Mladić y el serbocroata Goran Hadžić para ser juzgados por los crímenes perpetrados en las guerras de la década de 1990 en Yugoslavia.

En el Estado español el informe destaca lo siguiente.

  • Se denuncia el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes de policía durante las manifestaciones del movimiento 15M o las manifestaciones contra los recortes en temas como sanidad o educación.
  • Otro aspecto de preocupación que en las últimas semanas parece que lleva camino de solucionarse son los controles discriminatorios de identidad centrados en inmigrantes. Esta práctica ha sido denunciada por el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial. Durante la semana en que se presentó el informe se recibió la noticia de que el Cuerpo Nacional de Policía ha emitido una circular prohibiendo este tipo de prácticas.
  • Una cuestión que suena a esperpento es la abolición del Código de Ética de la Policía de Cataluña, que implementaba el Código Europeo de Ética de la Policía. Este código creó un Comité de Ética Policial que se encargaba de recibir y examinar denuncias contra la policía, dicho Comité se suspendió tras la dimisión de la mayoría de sus miembros y acto seguido se abolió el Código de Ética.
  • Un año más se exige la abolición de las detenciones incomunicadas, que propician la tortura, que no se investigan y que cuando se hace terminan en indultos. Y un año más este tipo de denuncias caen en saco roto, a pesar de que varios organismos internacionales vienen reclamando el fin de esta práctica desde hace años.
  • Se recogen otros aspectos como el archivo sistemático de todo lo que tiene que ver con los crímenes del franquismo y la guerra civil, la limitaciones del derecho a la salud a las personas migrantes en el contexto de la crisis y la continuación de los desalojos forzosos de asentamientos informales en Madrid y Barcelona.
  • Amnistía Internacional recuerda, además, que la vivienda, la salud y la educación no son servicios sociales o gastos, sino derechos humanos recogidos y protegidos internacionalmente.
  • Finalmente, Amnistía Internacional también se hace eco de la buena noticia para los derechos humanos que ha supuesto el fin de la violencia anunciado por ETA y recuerda a las 60 mujeres que en 2011 murieron a manos de sus parejas o ex parejas.

Fuente: Amnistía Internacional

Más información: Informe anual de Amnistía Internacional

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