Ambos equipos se veían las caras tres años después de su primer enfrentamiento, con muchas ganas de darlo todo en la pista y disfrutar, una vez más, de este deporte. Las Sicarias del Cierzo salieron ganando los primeros puntos del partido, sin embargo, de un momento a otro, la cosa cambió.
La primera parte del partido finalizó con una distancia de puntos que le ponía las cosas complicadas a las de Zaragoza. Los nervios jugaron una mala pasada a nuestras jugadoras, que hicieron que los ánimos no fueran los óptimos. Se enfrentaban a un juego intenso, rápido y duro, que desdibujó la calma e impidió la puesta en práctica de lo entrenado hasta la fecha.

Este equipo he demostrado en otras ocasiones que no se rinde ante las dificultades, y esta vez no iba a ser diferente. Entre todas, como auténticas guerreras, plantaron cara a la adversidad y las cosas empezaron a mejorar. La sonrisa volvió a aparecer en el rostro de las Sicarias y, aunque no pudieron alcanzar la victoria, pelearon para que la distancia de puntos no aumentara.
El resultado final fue 148-103, dándole la victoria a las chicas de las Rayo Dockers y, a las Sicarias, una experiencia de la que extraer muchas cosas para mejorar y seguir creciendo como deportistas y equipo.
Por último, añadir que fue un partido especial porque aunque suponía el inicio de una nueva temporada, era el partido de despedida de una de las jugadoras más veteranas del equipo, Mia Wallace #77. Las Sicarias del Cierzo, después de tantos años, experiencias vividas y anécdotas compartidas, la echarán mucho en falta.





