Este miércoles fue un día histórico en el Valle de Aspe. Por primera vez, tras cuarenta años de inactividad en la línea, circulaba un tren entre Bedous y Oloron, uniendo vía ferrocarril los 22 kilómetros, que separan ambas localidades.
El trayecto forma parte de la línea Canfrac-Pau, de la que tanto Aragón como Aquitania llevan años reclamando su reapertura. Según han informado las autoridades aquitanas, el trayecto entre Bedous y Olorón estará abierto a viajeros a partir del mes de junio, lo que constituye un impulso para cumplir el compromiso de ambas instituciones con la reapertura de la línea completa para el año 2020.
Por su parte, Aragón depende de las inversiones del Estado español para el desarrollo del tramo aragonés, que continúa con un visible retraso, pues no solo requiere actuar en el entorno de Canfranc, y en la participación conjunta con Aquitania en el reacondicionamiento del túnel, sino que además exige mejoras en los tramos entre Alerre-Ayerbe, Ayerbe-Caldearenas, Chaca-Canfranc, y el entorno de la Estación de Canfranc.
Es en la estación internacional donde el Gobierno de Aragón pretende actuar con mayor diligencia, y para ello ya ha presentado un ambicioso plan, este mes de mayo, que no solo contempla la revitalización de la estación y las vías, si no la creación de un complejo de ocio y comercio asociado, así como viviendas y hostelería.
Con la circulación de este tren, y la próxima reapertura de este tramo al público, Aquitania toma la delantera en la reactivación de la línea, de la que el tramo Canfranc-Oloron debería estar abierto en el año 2020 según el compromiso entre Aragón y Aquitania, y que en un futuro debería unir las ciudades de Zaragoza y Pau.




