Vivienda de alquiler social para Valeria y Juan José

“Me llamo Valeria y tengo 26 años, y mi marido Juan José 32 años. No pedimos caridad, solo una oportunidad para salir del bache porque tenemos tres hijas que no se merecen dormir en la calle, no lo vamos a consentir”. Así comienza la carta escrita por esta pareja de Uesca en la que demandan a Caja Duero una vivienda en régimen de alquiler social

14 abril, 2016. 19:48

Valeria y Juan José son una pareja que como tantas otras han perdido el empleo. Esta circunstancia provocó que tuvieran que abandonar el piso en el que antes vivían para no perjudicar al propietario por no poder pagar el alquiler.

“Entendíamos que el piso de alquiler en el que vivíamos era de un particular que también necesitaba el dinero de ese alquiler, así que preferimos irnos de allí a entrar en una situación de impago que también perjudicaba a otra persona o familia”, explica Valeria en la carta dirigida a Caja Duero.

La pareja, que vive en Uesca, se dedica actualmente a sobrevivir a base de trabajos esporádicos y muy precarios. “Mi marido en estos momentos se dedica a la recogida de chatarra, almendras y a realizar cualquier porte que le llaman, y yo vendo ropa interior y hago algún trabajo de limpieza particular”, reconoce Valeria.

Las circunstancias actuales les han llevado a solicitar una vivienda en régimen de alquiler social a Caja Duero. Valeria afirma, “desde el primer momento nos hemos puesto en contacto con ellos pidiéndoles un alquiler social, tenemos seguro de la vivienda, estamos pagando los gastos propios y comunes como el agua, y nos avala una recogida de firmas de nuestros propios vecinos”.

Juan José trabajaba anteriormente en la construcción y Valeria realizaba trabajos temporales y era autónoma. Vivían de alquiler y pagaban escrupulosamente todas las facturas.

“Mi marido pese a buscar trabajo y estando inscrito en todas las bolsas de trabajo no consigue un trabajo estable. Con esta situación de no cobrar nada nos vimos en la calle, ya que no podíamos pagar un alquiler tan alto como se nos pide”, indica Valeria.

De un día para otro se vieron sin un sitio donde vivir. “Si solo hubiéramos estado los dos les digo de verdad que hubiéramos dormido en la furgoneta para no molestar a nadie, pero están mis hijas y nos vimos obligados a hacer lo posible por ellas”. Para esta pareja con tres hijas, de 7 años, 5 años y la pequeña de 10 meses, la situación actual resulta insostenible.

La solidaridad de las y los vecinos del barrio, como en tantas ocasiones, es la que les mantiene a flote. Valeria confiesa que gracias a ellos “me hacen la compra o me llaman para limpiar, así puedo comprar ropa al por mayor y la vendo a bajo precio, para de esta manera ganar lo suficiente para poder vestir y mantener entre los dos a la familia”.

Recientemente, Juan José ha conseguido un trabajo con un contrato de varios días. Esto le ha permitido que le pudieran conceder el paro. Aun así, con “los alimentos nos ayudan los hermanos de la Cruz Blanca”, pero para ellos el principal objetivo sigue siendo conseguir un techo bajo el que puedan vivir.

De momento, Caja Duero les ha denegado el acceso a una vivienda de alquiler social. “Hemos hablado con el banco en infinidad de ocasiones en el último mes, les hemos facilitado informes favorables de trabajadores sociales, las firmas de apoyo de nuestros vecinos, recibos pagados de agua, seguro de la vivienda”, señala la pareja.

El día 28 de abril tienen un juicio del que no saben si saldrán con una orden de desalojo forzoso. Desde Caja Duero mantienen que están estudiando el caso de Juan José y Valeria, pero el tiempo corre y no precisamente a su favor.

“En nombre de mi familia les pido disculpas por todas la molestias que hayamos podido causar, pero apelo a su conocimiento de cómo está la situación general en todos los sitios y prometo que nuestro objetivo es mantener el piso en las mejores condiciones”, de esta forma se despide Valeria en la carta enviada a Caja Duero.

Desde la PAH Uesca nos explican que tras la rueda de prensa realizada este martes, Caja Duero se puso en contacto con ellos para transmitirles su intención de seguir estudiando el caso. Este viernes se reúnen en comité y esperan dar una respuesta definitiva a la situación de Valeria, Juan José y sus tres hijas.

En caso de no obtener una respuesta afirmativa, desde la PAH Uesca están dispuestos a convocar movilizaciones frente a la sede de Caja Duero en Zaragoza. “Una forma más de presionar al Banco para que les den una solución”, nos indican.

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