La enrevesada y polémica operación de Torre Village acaba con un operativo financiado con fondos públicos procedentes de su urbanización enviando clientes al ‘amazon aragonés’, una plataforma digital participada por el grupo promotor del hipermercado, para la que el comercio electrónico de las pequeñas tiendas de Zaragoza es un nicho de negocio y de cuya empresa impulsora (T-ZIR) es directora en excedencia una concejal del equipo de gobierno

