Si leemos los documentos aprobados por el Ayuntamiento de Zaragoza, Estrategia de Biodiversidad y Plan Director de la Infraestructura Verde, y los premios que recibe entenderíamos que es una ciudad que cuida sus árboles y que potencia la biodiversidad. El papel todo lo aguanta, pero hay que pasearse por la ciudad y comprobaremos que no es oro todo lo que reluce.

