Escuchamos con consternación las llamadas a la guerra. Braman púlpitos, tribunas, tertulias y tabernas. En plena orgía orwelliana, “La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza”. ¿Quiénes van a escucharnos cuando afirmamos que cada vida es única y que todas merecen la pena ser vividas mientras autorizamos a personas a matar y a ser matados por … (rellene Ud. la justificación que considere oportuna) ¿Acaso la vida sólo vale al inicio y al final, como parecen insinuar algunas proclamas? La izquierda habló del “mientras tanto”, las iglesias del “mal menor” en el tránsito …

