Las milicias kurdas lograron vencer y expulsar del norte de Siria al Daesh (Estado Islámico) y a la vez, organizar la región autónoma de Rojava, un verdadero proceso revolucionario que plantea una sociedad sin estado, y que tiene como pilares la lucha contra el patriarcado, el ecologismo, el respeto de todas las culturas y religiones y la vida comunal








