Oxfam Intermón y ActionAid insisten en poner en marcha un impuesto permanente sobre estos beneficios extraordinarios ‘caídos del cielo’ para hacer frente a la pobreza y al cambio climático. En el Estado español, 28 de las principales grandes empresas obtuvieron de manera conjunta más de 18.000 millones de euros en beneficios extraordinarios en 2022. Al mismo tiempo, los salarios reales retrocedieron en más de un 5%, una de las caídas más importantes entre los países de la OCDE.


