Mateo Millán, condenado por agresión sexual continuada a una menor, fue uno de los neonazis detenidos tras la paliza de carácter ideológico en el Tubo de Uesca. El caso conecta violencia ultraderechista y violencia machista.


Mateo Millán, condenado por agresión sexual continuada a una menor, fue uno de los neonazis detenidos tras la paliza de carácter ideológico en el Tubo de Uesca. El caso conecta violencia ultraderechista y violencia machista.