La compañía deportiva de los Alierta y los Yarza elude saldar el tercer plazo de las deudas con sus acreedores, que le obligaba a pagar 2,4 millones el 2 de julio, alegando que el parón de la competición por el coronavirus ha desequilibrado sus cuentas, lo que plantea un escenario de eventual disolución por incapacidad económica para el que pide a la jueza una ‘bola extra’


