La tradición consiste en que la persona de más edad y la de menos edad “el caganiedos” se acercan a bendecir la tronca o tronco de leña más grande. Después los y las niñas pasan por ella y con un palo la golpean mientras dicen “Caga tronca, caga”. Mientras, de la tronca caen dulces y sorpresas.

