Vuelve un año más a Zaragoza la FIMA, la Feria Internacional de la Maquinaria Agrícola, y la ciudad se llena de grupos de agricultores, mayoritariamente hombres, que vienen a conocer las últimas novedades tecnológicas de su sector. Los titulares de los grandes periódicos se centran en los supuestos beneficios de este encuentro, principalmente económicos. A su vez, se multiplica en la ciudad la presencia de los prostíbulos a través de folletos que ofrecen “Hermosas señoritas” y pueden verse coches y limusinas de estos establecimientos transportando a hombres de un lugar a otro para que satisfagan su deseo de comprar cuerpos …