May se ha reunido con el presidente del Comité parlamentario, Grahan Grady, y ante la presión de los diputados de su propia bancada que pedían su dimisión inmediata, la líder conservadora ha decidido renunciar. Durante el discurso de despedida en el que se encontraba visiblemente afectada ha asegurado que “siempre lamentaré profundamente no haber podido ejecutar el Brexit”.

