Este verano hemos sufrido las consecuencias del cambio climático con olas de calor que parecían eternas, graves sequías e incendios que arrasaron territorios, recursos y personas. Los incendios resultaron en más de 252.000 hectáreas calcinadas en el Estado español y más de 25.000 en Aragón entre las zonas de Nonaspe, Castejón de Tornos, Calatayud y Moncayo. Por esta razón, unidas en la preocupación por la situación de extrema gravedad, durante el puente de diciembre el Colectivo de Trabajadoras y Bomberas Forestales, Biela y Tierra, CERAI y Las Bielas Salvajes decidimos visitar las zonas incendiadas.


