El país acumula once focos emisores de polución atmosférica por ozono, partículas en suspensión y productos químicos, algunos cancerígenos, que se suman a los 18 tramos de río con las aguas deterioradas y a las 23 áreas con tierras contaminadas para generar un inquietante mapa estrechamente relacionado con algunas actividades productivas y que afecta a la totalidad del territorio

