DIAGONAL | Sara Plaza | Desde hace unos días, Teresa Álvarez Alonso camina por su casa cantarina y con la sonrisa pegada al rostro. “He conseguido lo que jamás pensé que iba a conseguir. Soy la mujer más feliz del mundo”, exclama con una alegría contagiosa. Esta asturiana, de 93 años de edad, ya está en paz con su historia y por eso afirma sentirse “más joven que nunca”. El pasado 22 de mayo denunció ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andréu y la jueza argentina María Servini de Cubría el drama de su familia, marcado por las …

