La primavera registró una anomalía de temperatura de +0,1ºC respecto al periodo de referencia 1991-2020. En cuanto a las precipitaciones, los meses de marzo, abril y mayo han tenido un carácter muy húmedo, con un 123% de precipitaciones con respecto a lo normal. Las previsiones apuntan a un verano con temperaturas por encima de la media.



















