Se ha triplicado el tiempo de respuesta, 35 minutos, que el decreto que desarrolla la Ley del Fuego establecía como máximo para que cualquier ciudadano o ciudadana aragonesa estuviera atendida por una dotación de bomberos profesionales


Se ha triplicado el tiempo de respuesta, 35 minutos, que el decreto que desarrolla la Ley del Fuego establecía como máximo para que cualquier ciudadano o ciudadana aragonesa estuviera atendida por una dotación de bomberos profesionales