No son pocos quienes consideran que el éxito evidente del trumpismo como estrategia de comunicación que cada día se afianza en la convivencia ciudadana, representa un grave peligro de salud mental colectiva. Qué la falsedad, moldeada desde viscerales sentimientos y la ramplonería como argumentación contaminen el ánimo colectivo que respiramos, es muy mala noticia. Una desafortunada nueva, amplificada hasta el estruendo conforme aumenta el número y los gigas de los ordenadores de youtubers e influecers que para regocijo de la casta dominante, han prostituido el periodismo hasta el nivel de la nausea. Ejemplos humanos de ignorancia elevados a los altares de …




