Uno de los arrestados acumulaba en su domicilio armas, simbología nazi, así como un amplio surtido de compuestos químicos (azufre, amoníaco, ácido sulfúrico...) que estarían destinados presuntamente a la preparación de material explosivo. Las investigaciones se iniciaron en el mes de febrero cuando se tiene conocimiento de que varios individuos pudieran estar dedicándose en Zaragoza a la venta de speed y de otros derivados anfetamínicos, así como también al tráfico de armas.
