Quienes fabrican e instalan las centrales eólicas argumentan que son “energías limpias”, sin embargo, cuanto más las conozco, menos enamorada estoy de ellas. Si Cupido acertó alguna vez con su aspa de fibra de vidrio en mi alma, ésta abriéndose brecha y me resulta menos cariñosa con el paso del tiempo, y más dudosa por su mal comportamiento en las cuatro esquinas del mundo. Al año se registran hasta 160 incidentes en estas centrales, siendo incendios un 90%. Turbinas en llamas que pueden acabar extendiéndose por numerosas hectáreas, hasta 101 ha en Buffalo Gap y Juniper Canyon, con 200 bomberos …

