Ante la pasividad e inacción de las administraciones públicas aragonesas, tan solo la movilización y presión social canalizada a través de plataformas anti-desahucios es capaz de mitigar el drama personal, familiar y social que supone un desahucio.


Ante la pasividad e inacción de las administraciones públicas aragonesas, tan solo la movilización y presión social canalizada a través de plataformas anti-desahucios es capaz de mitigar el drama personal, familiar y social que supone un desahucio.