El Gobierno de Aragón mantiene activado el PROCINAR y ha ampliado la fase de alerta a la Ribera Baja mientras la punta de la crecida atraviesa Zaragoza con caudales en torno a los 1.500 m³/s, sin daños relevantes en cascos urbanos. Se refuerza la vigilancia en motas, barrios rurales y zonas inundables y continúan los trabajos preventivos y la coordinación entre administraciones ante posibles cambios en la evolución del río.











