Tal y como señala la Asociación Río Aragón “tan sólo permanecen dos personas en las obras, una de administración y otra de seguridad, para evitar la pérdida de la contrata”. Exigen la rescisión del contrato “con la UTE Yesa y la revisión total del proyecto reduciendo la cota de llenado y restituyendo el mal ocasionado por tan nefasta actuación”. Este miércoles se cumplen 23 años del paro general del Pirineo aragonés pidiendo dignidad para la montaña y una nueva política hidráulica.

