Desde Puyalón de Cuchas ven “grandes similitudes entre el fiasco de la Expo 2008 de Zaragoza y el proyecto de Olimpiadas en el Pirineo aragonés y catalán. En ambos proyectos perdemos todas y ganan unas pocas, dedicando una gran cantidad de recursos públicos para infraestructuras que se abandonan, y dejando deudas millonarias. Unos millones que, bien usados, podrían dar vida y futuro a estas redoladas aragonesas”.





