La ignorancia y el señor Azcón

La ignorancia y el señor Azcón

No cabe la menor duda de que el señor Azcón, abogado sin ejercicio, político de sexto de carrera -los de su curso corren que se las pelan para encasquetarse el solideo vacío que algún día dejará Feijoo, o cualquier heredera al uso-, debería, por su educación, cargo y condición, estar informado, ser culto, erudito, docto o, como poco, consciente.

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