Aunque quizá hubiera sido más propio por la longitud del sepelio. Al cabo de diez días de llevar y traer el féretro de un lado a otro del país, la interfecta estaría próxima a ser momia en vez de fallecida. Desconozco si pensaría en vida que tamaña pompa sin circunstancias en su inhumación, la haría feliz. Allá cada cual. El espectáculo televisivo de diez días por la muerte de una viejecita cuyo mérito más sobresaliente, al margen de su responsabilidad en los muertos de la guerra de las Malvinas, de los ajusticiados en colonias por pretender su independencia cuando eran …









