La Segunda República no fue un estado socialista, no vino como consecuencia de una revolución, aunque sí que la provocó. Lo hizo porque tocó la propiedad de la tierra. Ello desencadenó una respuesta violenta por parte de los propietarios contra el conjunto de las clases populares españolas. Abrió la caja de Pandora, hizo estallar la lucha de clases en su versión más nítida. Se tocó el sector del capital que nucleaba -que organiza y dirige políticamente- a la clase dominante. Quizá no fuera el más productivo, ni el más rentable, ni moderno. Pero políticamente era el que mejor representaba la …


