Aragón activa los planes de emergencia ante la crecida ordinaria del Ebro que se registra sin graves afectaciones

El Gobierno de Aragón mantiene activado el PROCINAR y ha ampliado la fase de alerta a la Ribera Baja mientras la punta de la crecida atraviesa Zaragoza con caudales en torno a los 1.500 m³/s, sin daños relevantes en cascos urbanos. Se refuerza la vigilancia en motas, barrios rurales y zonas inundables y continúan los trabajos preventivos y la coordinación entre administraciones ante posibles cambios en la evolución del río.

La ocupación del Ebro: la invasión urbana de los cauces expone a inundaciones a más de 200.000 ribereños

Los cascos urbanos de pueblos y ciudades han arrebatado a los ríos 2.000 hectáreas de sus territorios naturales en Aragón, lo que genera graves riesgos para la seguridad de sus habitantes cada vez que experimentan crecidas, en unos procesos cuya frecuencia acorta y cuya intensidad eleva el cambio climático y que centran el grueso de sus daños en una agricultura que lleva décadas adentrándose en los cauces.