Según lo publicado tras los registros policiales en la sede de Forestalia, un testaferro, un tal Eduardo Pérez, es el apoderado único de las plantas fotovoltaicas que iban a generar electricidad gratis para los pueblos afectados por el Clúster del Maestrazgo, también figura como administrador de otros 30 proyectos de Forestalia y está relacionado con otros que ya traspasó o vendió

