Una vez más encaramos un proceso electoral con el PSOE ejerciendo de hermano mayor, en el espectro de la izquierda, y los demás partidos de este ámbito político dándose gorrazos, como los hermanos pequeños, siempre dando mal. El resultado es claro: desafección de sus posibles votantes ante este programa desalentador, con la consecuencia de una cada vez más crecida abstención y, por supuesto, la aritmética, que puestas así las cosas, nos indica que muchos votos para éste lado del arco parlamentario no servirán para nada. Así las cosas aún nos preguntamos... ¿Qué estamos haciendo mal? pues, entre otras cosas, no …