El Gobierno de Aragón deja “a un tercio de los solicitantes sin la subvención de 2023 por falta de presupuesto”. Esta decisión agrava la situación de la agricultura del Bajo Aragón que acumula dos años de extrema sequía. Los agricultores afectados “lamentan que la administración no les haya notificado su exclusión de las ayudas”.

