El crecimiento de las listas de espera quirúrgica, que durante el mes de agosto aumentaron en 1.153 pacientes más en situación de demora prolongada, es un síntoma de una enfermedad más grave: la acción política del PP contra la Sanidad Pública aragonesa para favorecer a la privada-concertada. Como último ejemplo destaca que por “falta de personal” el Gobierno de Aragón se plantea cerrar las urgencias del Centro de Salud Amparo Poch en Zaragoza.

