Por extrañas circunstancias me veo paseando por un cementerio, camino frente a muros de nichos por explanadas de cruces blancas, de hierro forjado, madera... algunas desgastadas por el tiempo, por el clima; sorteo panteones de varios tamaños algunos abandonados. Veo a simple vista gatos, liebres y conejos corretear entre las tumbas, mausoleos, arbustos y hierbas. Recorro llanos, pasillos, manzanas de nichos buscando nombres que pueda relacionar o conocer, intentando entrar en la intimidad de desconocidos, no sé por qué, pero la mirada se desvía del peculiar paisaje hacia las inscripciones de las diferentes lápidas, las de las cruces quedan demasiado …