Se trata “de una acción conjunta impulsada por las organizaciones juveniles Rebeldía y Jóvenes IU” que insta a las administraciones aragonesas “a adoptar medidas que contengan la expansión de las casas de apuestas y atajen el problema de salud pública que es la adicción al juego”, y que Podemos irá registrando en algunos de los ayuntamientos donde tiene representación.

