El líder del PP en Aragón celebra una “victoria” que empeora sus resultados de 2023, fracasa en su objetivo de gobernar en solitario y deja a la ultraderecha más fuerte que nunca. El adelanto electoral impuesto desde Génova ha costado diez millones de euros, ha debilitado al PP en Aragón y ha convertido a Vox en socio imprescindible. Pese a ello, Azcón no se arrepiente de convocar elecciones.



























