600 vecinos y vecinas han firmado un escrito con sus "preocupaciones y demandas" en relación al transporte público, especialmente del autobús tras la nueva concesionaria, y que han enviado al Gobierno de Aragón y al Consorcio de Transportes sin obtener respuesta alguna. Alertan de la supresión de paradas y carencias en los horarios y en el servicio que han tenido que suplir con el transporte privado "al que no todo el mundo puede acceder". Este domingo se han movilizado para exigir soluciones.

