Un estudio de Ecodes y el Observatorio de Sostenibilidad revela que la infraestructura necesaria para impulsar la movilidad eléctrica se concentra en las áreas urbanas y las carreteras principales, creando una enorme brecha social y territorial. Además, ninguno de los 24 conectores de alta potencia disponibles en nuestro país se encuentra situados en áreas rurales.

