Este reconocimiento supone una garantía de que se está ofreciendo a todo Aragón una asistencia de calidad. En un país con 1.300.000 habitantes y 47.000 kilómetros cuadrados de extensión, la dispersión de la población y su envejecimiento dificulta la atención, por lo que en 2009 arrancó el Plan de Ictus, cuyo principal objetivo es que cualquier ciudadano en cualquier punto de Aragón tenga acceso a una asistencia sanitaria rápida y de calidad.

